Ya cada vez falta menos. Con un contundente triunfo por tres a cero la celeste quedó a un paso del tan ansiado ascenso. El próximo domingo, en cancha de comunicaciones, puede haber vuelta olímpica.
Un gran marco de público se dio sita en el Parque Centenario para ver la victoria del equipo celeste para el que marcaron Walter Velázquez en el primer tiempo y Facundo Daniel y Mario Velázquez en el complemento.
Los primeros cuarenta y cinco minutos fueron de trámite parejo debido a que la visita salió decidido a atacar a San Martín desde el comienzo. La mayor parte de las acciones se desarrollaron en los tres cuartos de cancha.
La apertura del marcador llegó después de la media hora de juego. El volante de creación Marcelo Frairía ejecutó un preciso tiro de esquina por el sector derecho, el que fue interceptado de cabeza por Walter Velázquez que se anticipó a todos los defensores de Holmberg.
Con la ventaja a su favor San Martín se plantó mejor en el campo de juego, sacando provecho de la expulsión del defensor Miguel Baigorria -a los 39’-, y se fue al descanso más tranquilo.
En el complemento, hubo una jugada que marcó el quiebre del partido. Como el domingo pasado, con la ventaja y el hombre demás el local se relajó y aflojó por un instante con la marca y Romero, que quedó sin marca, tuvo un clarísima pero en una enorme atajada Germán Poliotti logró sacarla al corner con un vuelo magistral hacia su izquierda. Minutos más tarde nuevamente el portero celeste volvió a tener un gran participación jugando como libero y neutralizó el ataque de Granada.
A los 24 minutos, nuevamente desde un corner ejecutado por Mauricio Ortiz llegó el segundo. El centro vino bajo y con un toque suave Facundo Daniel la mandó al fondo de la red.
La tercera conquista llegó a los 35’ en una jugada preparada por intermedio de un tiro libre. Ortiz tocó para Ferraro y éste para Mario Velázquez, que sacó un remate perfecto que se coló en el ángulo superior del arquero Armengol.
Los 10 minutos restantes le sobraron al partido, porque San Martín empezó a regular y Granada solo quería que el partido se terminara.