Equipo que gana no se toca dice el refrán futbolero y por eso San Martín saltó al campo de juego con los mismos once que habían derrotado a Estudiantes por la tercera fecha en el Parque Centenario.
Mismo planteo pero distinto partido ya que el campo de juego hacía imposible jugar al ras del piso. En los primeros minutos el fútbol no aparecía y el juego se hacía trabado en la mitad de la cancha donde había mucha gente. Como siempre las escaladas de Molina por la derecha eran la vía de salida de San Martín. La primera situación llegó luego de un mal despeje de la defensa local, la pelota le quedó para la cabeza de Ortíz quien la bajo para que Salvatierra venciera a Landoni pero Victorino sancionó posición adelantada del delantero santiagueño a instancias de su juez de línea.
La llave para abrir el marcador, al igual que en el partido frente a Estudiantes, estuvo en los pies de Ramiro Elía y la pelota parada. A los 18 minutos el “chileno” metió un centro con mucha rosca y veneno al corazón del área y Fernando Ferreira de cabeza decretó el 1 a 0.
